El parque

En la entrada principal del pueblo podemos encontrar el Parque de La Collada, que debe su nombre a la balsa que había en el lugar que ahora ocupa el parque, y que fue desecada por completo a finales de la década de los 80.

El parque tiene varias fuentes y elementos decorativos, además de varias  zonas de césped y recreativas, donde se pueden encontrar tanto juegos infantiles como aparatos específicos para gimnasia. Cuenta también con un pequeño gimnasio urbano para mayores.

En el centro del parque se encuentra la pista deportiva de la localidad, donde se disputan partidos de distintas disciplinas deportivas.

Balsa de la Collada, Las Pedrosas

Vista parcial de la antigua Balsa de la Collada

Entre los elementos ornamentales caben destacar las diferentes partes recuperadas de los antiguos peirones que marcaban los cruces de los caminos del pueblo, y en especial las dos columnas que se encuentran en la entrada principal del parque, y que están declarados bienes culturales y catalogados por el Gobierno de Aragón, en la entrada. La columna de la derecha se corresponde con la Cruz de Gurrea, y debe su nombre a que se encontraba en el cruce de los caminos de Gurrea y Zuera. La segunda columna, situada a la izquierda de la entrada del parque, es la Cruz del Cementerio, y se encontraba situada en el antiguo cementerio de la localidad, situado enfrente de la Iglesia.

Cabe destacar también la zona de mesas emplazadas en un lugar abrigado de los vientos, y que permite al viajero que va de paso efectuar una parada en Las Pedrosas e incluso poder comer o merendar al aire libre.

Sin duda este rincón de Las Pedrosas, donde se puede disfrutar en las tardes de verano de la agradable temperatura que proporciona la sombra de sus árboles, y del canto de los pájaros que los habitan, otorga al visitante un lugar idóneo para hacer un alto en el camino, sentarse, descansar y disfrutar.